12 mayo 2026

¡COMPLETADAS LAS 100 HUCHAS! ¡MIL GRACIAS A TODOS!

En breve se publicará la relación de personas con la numeración correspondiente.

11 mayo 2026

SALEN LAS HUCHAS PARA AFRONTAR LA 2º FASE DE LOS CANDELABROS ARBÓREOS

Aunque son ya dos las ediciones en las que se han puesto en marcha las conocidas "huchas", la hermandad vuelve a sacar una nueva edición con la intención de obtener fondos para la segunda fase de los candelabros arbóreos, que si Dios quiere veremos en la Semana Santa 2027.
El funcionamiento es el mismo que en otras ocasiones y está descrito en cada una de las huchas. Aun así, estas son las pautas a seguir por los interesados:
- Podrán solicitarse a través de las Redes Sociales de la Hermandad, Miembros de la Junta de Gobierno y Hermanos Costaleros.
- A través de las RR.SS. se informará del listado de participantes una vez completado el mismo.
- Se harán llegar al particular antes del comienzo del periodo de ahorro.
- Las huchas están enumeradas del 00 al 99.
- Se depositarán 2 euros semanales y se tachará el recuadro correspondiente para poder llevar así las aportaciones al día.
- Al final del periodo establecido de 30 semanas, la hucha deberá tener el importe total de 60 euros..
- Serán recogidas durante las semanas siguientes a la finalización del periodo de ahorro, antes del sorteo.
- El número ganador será el correspondiente a las DOS ÚLTIMAS CIFRAS del SORTEO DE LA ONCE del 10 de Febrero de 2027 (Miércoles de Ceniza).
- PREMIOS: 1000 Euros al nº agraciado en el sorteo y dos premios de 250€ al nº anterior y posterior.
- En el caso de no ser entregada alguna hucha, el número de dicha hucha no entrará en el sorteo y si por suerte tocara ese número, se volvería a realizar otro sorteo de manera que los premios queden entregados.
Muchas gracias a todos y esperamos tener la respuesta que siempre tenemos de vosotros ¡Suerte!

10 mayo 2026

04 mayo 2026

¿QUÉ ES LA TAU FRANCISCANA?

Inmersos en el 8 Centenario de la Pascua de San Francisco, hoy hablamos de uno de los signos más representativos de la espiritualidad de San Francisco de Asís y de toda la familia franciscana: la TAU.

Su forma corresponde a la última letra del alfabeto hebreo (Tav), que se dibuja como una especie de “T”.
Es un símbolo sencillo, pero profundamente espiritual. Para San Francisco de Asís, la Tau representaba el sello de los elegidos por Dios, inspirado en la Biblia (cf. Ezequiel 9,4), donde se marca a quienes permanecen fieles. Francisco la adoptó como su firma personal y como un signo de bendición, conversión y compromiso con el Evangelio.

¿Qué significa para la Orden Franciscana?
Dentro de la espiritualidad franciscana, la Tau expresa:
- Conversión constante: un llamado a cambiar el corazón y volver a Dios.
- Humildad y sencillez: valores centrales del carisma franciscano.
- Entrega y servicio: vivir como Cristo, especialmente entre los pobres.
- Salvación y protección: signo de quienes buscan vivir según la voluntad de Dios.

Cruz de Cristo: recuerda la cruz, pero desde la mirada de amor, paz y esperanza. Para la familia franciscana (frailes, religiosas y laicos), la Tau es más que un adorno: es un compromiso de vida.

¿Quiénes pueden usar la Tau?
- Los miembros de la familia franciscana: frailes, hermanas y laicos de la Orden Franciscana Seglar.
- Personas que, aun sin pertenecer formalmente, sienten una afinidad espiritual con el carisma franciscano.
- Fieles que desean llevar un signo de fe, siempre con respeto a su significado.

¿Qué implica llevarla?
Eso sí, llevar la Tau implica más que usarla como accesorio: es un llamado a vivir el Evangelio con el espíritu de San Francisco de Asís: en paz, humildad y amor a toda la creación.

¡Paz y bien!

03 mayo 2026

30 abril 2026

A LA DIVINA PASTORA…

Hoy es un día especial para cuantos vieron y vimos crecer nuestra fe en el redil de la Divina Pastora. También para los que se han identificado con una visión sencilla y humilde de la Madre de Dios y del espíritu de San Francisco.

Quiero cantarte, dulce Pastora,
quiero mostrarte cuánto es mi amor.
Bella Pastora, tuya es mi vida.
Recibe, Madre, mi corazón.
Y en cambio, Virgen, guárdame
siempre en tu redil de amores
y al morir ven por mí.
Llévame al cielo, tierna Pastora,
llévame, Madre, cerca de ti.
¡Al cielo, al cielo, al cielo, sí!
¡Al cielo, Madre, cerca de ti!