En la tarde de hoy ha tenido lugar la Santa Misa con motivo de la Festividad de San Blas. La asistencia a la celebración del "Santo de Sebaste" ha desbordado las previsiones del Grupo Joven de nuestra Hermandad que por primera vez promovía esta tradición de la venta de las "roscas de San Blas", que se han agotado.
03 febrero 2026
GRAN ASISTENCIA DE FIELES A LA FIESTA DE SAN BLAS
01 febrero 2026
30 enero 2026
EL GRUPO JOVEN PONDRÁ A VENTA LAS ROSCAS DE SAN BLAS POR SU FESTIVIDAD
28 enero 2026
EL TIEMPO DE DIOS
ENCUENTRO DE ORACIÓN DE ENERO DE 2026
Termina enero, y volvemos a las plantas del Señor Humilde a llenarnos de la paz y el amor de Dios hecho hombre. Hoy se cumplen 8 años que comenzó esta andadura del Grupo de Oración HVMILITAS.
Además, este nuevo año comienza con dos acontecimientos muy importantes; por un lado, celebramos el 40 Aniversario de la Refundación de nuestra Hermandad en 1986, y por otro, viviremos y clausuraremos el 8 Centenario de la Pascua de San Francisco.
El tiempo
pasa muy rápido, vivimos con ritmos impuestos por la sociedad, con prisas y
relojes que marcan el horario del “gym”, de recoger los niños en el cole, de programaciones
de viajes y vacaciones… Las preocupaciones llenan nuestra cabeza entre el
trabajo, la economía, la relaciones…
Parece que manejamos el tiempo, pero lo cierto es que hechos como los acaecidos recientemente nos demuestran que la vida y el discurrir de nuestra existencia sobrepasa el control humano. Es entonces cuando surge la pregunta… ¿Cuáles son los tiempos del hombre y cuáles son los tiempos de Dios?
Por ello, reflexionaremos sobre ese tiempo de Dios.
Ofrecemos este encuentro por todos aquellos que han sido víctimas del accidente de Adamuz y por todos nosotros, para que nuestra soberbia no anule la capacidad de comprender que Dios dispone el tiempo facilitando nuestro crecimiento cristiano en la paciencia, la fe y la misericordia. Por todas las órdenes religiosas que dedican su tiempo a la contemplación y ofrecen su rezo por un mundo de ruido y de prisas que no encuentra espacio para dedicar a Dios.
Comencemos sin perder la actitud con la que siempre venimos aquí.
MÚSICA: Noche. Hakuna.
https://www.youtube.com/watch?v=G-kG0aZxFpA&list=RDG-kG0aZxFpA&start_radio=1
LECTURA: Santo Evangelio según San Mateo 6:25-34
Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?
¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?”, o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”. Los paganos andan tras todas estas cosas, pero su Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se preocupen por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Palabra de Dios.
REFLEXIÓN:
El tiempo de Dios.
El tiempo de Dios no es igual al tiempo de los seres humanos. Nosotros vivimos en el tiempo cronológico o secuencial que puede medirse en segundos, horas, meses, años. Dios es eterno e intemporal. Él se mueve en lo que llamamos el tiempo kairós: este es un momento oportuno, indeterminado, que es propicio para que se cumpla su divina voluntad.
A nosotros nos gusta planificar todo al minuto. Hacemos planes precisos para dentro de unas horas, un día, tres o cinco años. Sin embargo, solo Dios sabe lo que nos trae el futuro y cuál es el momento perfecto para que sucedan todas esas cosas que tanto anhelamos.
La Biblia dice que ni los pensamientos de Dios ni sus caminos son los nuestros. De hecho, los de Dios son más altos que los nuestros, ¡más altos que los cielos sobre la tierra! Es por eso que, muchas veces, no logramos entender el tiempo de Dios. ¿Por qué no obra cuando yo quiero? ¿Por qué no se mueve como a mí me gustaría? ¿Por qué me hace esperar?
Un ejemplo claro y poderoso es el nacimiento de Jesús. Hubo profecías sobre su nacimiento muchos años antes de él venir a la tierra. El pueblo de Israel tuvo que esperar mucho tiempo, pero en Gálatas leemos que Jesús vino a la tierra en el momento preciso, cuando se cumplió el plazo.
Pero cuando se cumplió el plazo (o vino la plenitud del tiempo), Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos.
Ese plazo o esa plenitud del tiempo que menciona el texto, se refiere al tiempo kairós de Dios. Con toda seguridad hubo muchísimos que anhelaban ver al Mesías, pero murieron sin ver el cumplimiento de las promesas. Pero en el tiempo oportuno y propicio de Dios, Jesús vino al mundo. ¡Llegó el Mesías tan esperado!
Jesús mismo se sometió al tiempo de Dios, esperó con paciencia a que llegara su tiempo para hacer cada cosa, como leemos en Juan 7:1-7 y Marcos 1:15. Él, aun siendo Dios encarnado, no se apresuraba ni hacía las cosas cuando quería. Él esperaba al tiempo del Padre.
En
Eclesiastés 3 leemos que «todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para
todo lo que se hace bajo el cielo». Hay un tiempo específico en el que nacemos
y uno en el que morimos. Hay un tiempo en el que lloramos y un tiempo en el que
reímos. Todos esos momentos pueden marcarse en un calendario con fecha y hora.
Pero en realidad, es Dios quien sabe cuál es el tiempo propicio para que todo
suceda y ocurren dentro de su plan.
Nosotros estamos aquí en este momento de la historia porque Dios lo decidió. Podíamos haber nacido en otra época, pero Dios quiso que estuviéramos en el planeta Tierra en este momento. ¿Por qué? Porque él conoce cuál es el mejor momento, el momento oportuno para cada persona. Él es soberano y reina sobre el tiempo.
En Pedro 2/3:8 leemos que «para el Señor un día es como mil años y mil años, como un día». El siguiente versículo de ese capítulo nos dice la razón por la cual las cosas suceden en el tiempo de Dios:
El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan. (2 Pedro 3:9)
Todo lo que Dios hace o permite está dentro de su plan redentor para la humanidad. Su deseo es que todos se arrepientan, que todos reciban su amor y su salvación. Su amor, su justicia y su compasión están detrás de sus acciones y de sus tiempos de espera. Si él espera, o nos hace esperar, es por amor, aunque nos sea difícil de entender.
Pero lo cierto es que, en el momento de Dios, todo se cumple según él lo ha prometido, sin retraso conforme a su tiempo perfecto.
Porque yo, el Señor, hablaré y lo que diga se cumplirá sin retraso. Pueblo rebelde, mientras ustedes aún tengan vida, yo cumpliré mi palabra, afirma el Señor y Dios. (Ezequiel 12:25)
El más débil se multiplicará por miles, y el menor llegará a ser una nación poderosa. Yo soy el Señor; cuando llegue el momento, actuaré sin demora. (Isaías 60:22)
Sin embargo, muchas veces, Dios nos hace esperar más de lo que nos gustaría. Él nos escucha, nos habla, nos asegura que no se olvida de nosotros, pero nos hace esperar. ¿Por qué? Porque aún no ha llegado su tiempo perfecto para que suceda lo que deseamos. Pero, sin lugar a duda, cuando esperamos al tiempo del Señor, el resultado es mejor de lo que imaginábamos.
Por eso, si te encuentras ahora mismo esperando a que se cumpla algo que Dios te ha prometido, espera con paciencia y con tu corazón lleno de fe. Cuando llegue el momento perfecto de Dios, verás lo prometido y será mucho más maravilloso que lo que pediste o lo que podías imaginar. Mientras tanto… ¡Confía en Dios!
Reflexión:
(Rvdo. D. Víctor J. Morón Illanes)
MÚSICA: Dani Martin. ¡Qué bonita la vida!
https://www.youtube.com/watch?v=XBuYmneAQ28&list=RDXBuYmneAQ28&start_radio=1
ORACIÓN FINAL:
Oración para confiar en los tiempos de
Dios
Amado Dios, hoy elijo descansar en tu voluntad. A
veces quiero que todo ocurra rápido, pero sé que tus tiempos son perfectos
aunque mi mente no los entienda. Enséñame a soltar la prisa, a confiar en tu
proceso y a tener fe incluso cuando no veo resultados.
Hazme fuerte en la espera y haz que no me irrite,
convirtiéndome en una persona de paz. Ayúdame a vivir un día a la vez, dejando
mis planes en tus manos y aceptando que todo llega cuando debe ser, para mi
propio bien.
PADRE NUESTRO/AVE MARÍA/ GLORIA
26 enero 2026
25 enero 2026
¡GRACIAS D. MANUEL!
En el día de hoy, ha tenido lugar la Santa Misa de Acción de Gracias y Homenaje a nuestro querido Párroco-Consiliario Emérito D. Manuel.
Queremos agradecer su servicio y buena sintonía para con nuestra Cofradía siendo ejemplo de sencillez y humildad en sus más de 50 años como sacerdote en Villa del Río. Que el "Señor de la Duce Mirada" te cuide y te bendiga siempre. Gracias por todo.











