Después de unos días especiales, el Señor ya está de nuevo en su Capilla. Viste para el Adviento-Navidad túnica de terciopelo azul grisáceo, cíngulo, y en el pecho, broche-estrella de plata bañada en oro con aguamarina engarzada.
Han sido unas jornadas duras de montaje, de celebración de la Santa Misión y, por último, de desmontar, guardar enseres, ropas y quitar decoración de las calles. Todo en un ambiente de amistad, de compañerismo, de risas y de buenos momentos.
Gracias a cuantos lo han hecho posible, preparemos bien el camino del Adviento y que el Señor de la Humildad os bendiga.




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