Se quedan cortas las palabras para narrar un Miércoles Santo en el que todos, y absolutamente todos, aportaron su granito de arena para que la Estación de Penitencia de nuestra Hermandad quede recordada por muchos años.
Por ello, solo queremos dar las GRACIAS infinitas a Villa del Río y visitantes, así como a todos los que han hecho posible que el Señor de la “Mirada Dulce” repartiera entre los corazones esa Humildad que necesitamos. Gracias a las Familia HVMILITAS porque entre todos hacemos una hermandad grande.
Que Dios os lo premie y os bendiga.











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