01 mayo 2025
30 abril 2025
LOS PIES Y LA MANOS DE JESÚS
ENCUENTRO DE ORACIÓN DE ABRIL DE 2025
Termina abril, y volvemos a las plantas del Señor Humilde a vivir este tiempo pascual que nos habla de Resurrección, de vida, de nuevas oportunidades de ser, de crecer y de llevar la alegría de Jesús a todos los que nos rodean.
También ha sido un tiempo de despedida de nuestro querido Papa Francisco, ejemplo de sencillez, de iglesia a pie de suelo y de amor por los más necesitados.
Hoy, reflexionaremos sobre un bello texto que nos invita a mirar los pies y las manos de Jesús Resucitado.
Ofrecemos esta oración por todos aquellos que han resucitado a una vida nueva, que han cambiado sus rumbos y sus actitudes atendiendo a la buena nueva que Jesús Resucitado nos trae. También por todos los difuntos que durmieron en la esperanza de la Resurrección y por nuestro querido Papa Francisco, que ya descansa tras le enfermedad en los brazos de Cristo.
Comencemos sin
perder la actitud con la que siempre venimos aquí.
LECTURA: Lectura del Santo Evangelio según San Juan 20, 19-31
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos
en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró
Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se
llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino
Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros».
Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».
Contestó Tomás: «Señor mío y Dios mío!».
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la
vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es
el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Palabra de Dios.
MÚSICA: Aleluya
https://www.youtube.com/watch?v=WhHlWxiXiEw
REFLEXIÓN: Las manos y los pies de
Jesús.
Jesús resucitado se aparece a sus discípulos y, ante sus dudas, miedo e
inseguridad, les invita a mirar sus manos y sus pies:
“¿Por qué os turbáis? ¿Por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y ved… (…) Y, diciendo esto, les mostró las manos y los pies”. (cfr. Lucas 24, 38-40)
Siempre hemos escuchado que, al mostrarle las huellas de su Pasión, Jesús les enseñaba que no era un fantasma; que era el mismo que había sido crucificado y que ahora se mostraba resucitado y glorioso.
Orando esta Palabra, me he quedado con esta frase: “Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona”, y me he preguntado por qué precisamente las manos y los pies. Podía haber dicho: “Mirad mi rostro, mis ojos; escuchad mi voz, soy yo”. Pero no… les invita a mirar sus manos y pies.
Jesús había recorrido los caminos con sus discípulos. Cuántas horas de cansancio, subiendo y bajando; de conversación compartida, de camino hecho oración gozosa y dolorida ante el trabajo por el Reino…durante largos y largos días, meses, años… Sí, los discípulos conocían bien los pies de Jesús. Le habían visto gastarse y desgastarse por Amor en el camino, saliendo al encuentro del necesitado, del que le buscaba, del que anhelaba recibir de Él el agua que se convertiría en fuente que brota para la vida eterna (cfr. Juan 4, 13-14)
Los discípulos conocían también muy bien las manos de Jesús: manos sanadoras, suaves, que acarician, que abrazan, que curan, que consuelan, que sostienen con fuerza, que levantan, que restauran…
Mirar los pies y las manos de Jesús es mirar el Amor de Dios hecho Carne, hecho Palabra, hecho Vida eterna por mí, por ti, por todos.
Y siento la invitación a que los pies de Jesús sean los míos: a tener pies embarrados, cansados, doloridos, pero siempre prestos a salir al encuentro del que tiene hambre y sed de Dios, por muy lejos que esté, por muy malo o largo que sea el camino.
Y siento el anhelo de que las manos de Jesús sean las mías, dejando que Él acaricie, sostenga, ame, apriete fuerte o dulcemente las manos del hermano, el rostro del hermano, el cuerpo del hermano necesitado del consuelo y del abrazo de Cristo.
Jesús nos lavó los pies, a nosotros, a sus discípulos en la Cena del Jueves
Santo. Sí, Señor, creo que empiezo a comprender.
“Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? (…) Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros” (Juan 13, 12-15)
Si Él ha sido nuestro servidor, estamos llamados a servir.
Si Él nos perdona, perdonemos y bajémonos de nuestro orgullo.
Si Él trae la paz, seamos instrumentos de paz para nosotros y para los que
nos rodean.
Si Él Resucita a la vida, resucitemos nosotros al Amor de Dios y al de
nuestros hermanos. Resucitemos siendo mejores personas y mejores cristianos.
Miremos los pies y las manos ensangrentados del Cristo de la Humildad y
volvamos la vista a sus ojos misericordiosos que siempre nos traen la ESPERANZA
de la Resurrección.
MÚSICA: Canta Aleluya. Dumas&Mary.
https://www.youtube.com/watch?v=Wst4BOgUhJ0
ORACIÓN FINAL: Alegre la mañana que nos
habla de Ti.
ALEGRE LA MAÑANA QUE NOS HABLA DE TI. ALEGRE LA MAÑANA
1. En nombre de Dios Padre, del Hijo y del
Espíritu
salimos de la noche y estrenamos la aurora;
saludamos el gozo de la luz que nos llega,
resucitada y resucitadora.
2. Tu mano acerca el fuego a la sombría tierra,
y el rostro de las cosas se alegra en tu
presencia.
Silabeas el alba igual que una palabra.
Tu pronuncias el mar como sentencia.
3. Regresa, desde el sueño, el hombre a su
memoria,
acude a su trabajo, madruga a sus dolores;
le confías la tierra, y a la tarde la encuentras
rica de pan y amarga de sudores.
4. Y tú te regocijas, Oh Dios, y Tú prolongas
en sus pequeñas manos tus manos poderosas.
Y estáis de cuerpo entero los dos así creando,
los dos así velando por las cosas.
PADRE NUESTRO/AVE MARÍA/ GLORIA
29 abril 2025
PROCESIÓN DE LA DIVINA PASTORA
Con alegría, y como miembros de la familia franciscana, otro año más anunciamos la procesión de la Divina Pastora y San Francisco, que tendrá lugar mañana miércoles a las 11H. Que Ella, la Pastora de nuestras almas y el "Santo de Asís" sigan siendo nuestro modelo de Humildad y fraternidad.
28 abril 2025
27 abril 2025
24 abril 2025
EL SEÑOR VUELVE A SU CAPILLA
Tras la celebración de la Semana Santa, nuestro Sagrado Titular ya preside de nuevo su altar. Viste túnica beige lisa, camisa blanca y gemelos de plata con el escudo de la Hermandad. Nos espera para llenarnos de la alegría de la Resurrección en este tiempo pascual.
22 abril 2025
¿QUÉ TIENE EL SEÑOR DE LA HUMILDAD?
Han pasado unos días fuertes de vivencias y fe desde el Miércoles Santo, y además, la reciente muerte de nuestro querido Papa Francisco, por lo que hasta hoy, no hemos querido hacer una breve reflexión de nuestra Estación de Penitencia.
21 abril 2025
20 abril 2025
14 abril 2025
09 abril 2025
08 abril 2025
06 abril 2025
SEMILLAS DE HUMILDAD
A ellos les corresponde ser el fruto que nace de esa semilla que sembraron sus padres al hacerlos parte de la familia HUMILITAS.
¡Gracias a los papis y mamis y a descansar de vuestra mini estación de penitencia!
05 abril 2025
¡UN CONCIERTO PARA RECORDAR!
En la noche de ayer, se celebró el VI Concierto HUMILITAS para culminar el pago de la Sede de la Hdad. Y el inicio del proyecto de los candelabros arbóreos. Con un lleno hasta la bandera, pudimos disfrutar de las nuevas marchas de la AM Jesús Caído de Montoro, las espectaculares Saetas a cargo de Juan Calero, ovacionado por el público y se pudo ver el estreno del Vídeo de Cuaresma 2025 de la Hermandad.
Damos las gracias a todas las empresas que han patrocinado el evento, así como al Ilmo. Ayuntamiento de Villa del Río, por su colaboración. ¡Gracias a todos los asistentes, entre todos hacemos Hermandad!
04 abril 2025
01 abril 2025
"HUMILDE REY CORONADO" NUEVA MARCHA PROCESIONAL DEDICADA A NUESTRO TITULAR
Queremos manifestar nuestro agradecimiento a D. Emilio Arroyo Fernández por la composición de la marcha “HUMILDE REY CORONADO” dedicada a nuestro amantísimo titular, el Stmo. Cristo de la Humildad en su Presentación al Pueblo.
Gracias por hacer música con el sentimiento y la devoción al Señor del Miércoles Santo de Villa del Río.
Te estaremos eternamente agradecidos.
31 marzo 2025
30 marzo 2025
UNA PARROQUIA LLENA EN TORNO AL SEÑOR DE LA HUMILDAD
Se han vivido momentos emotivos con el traspaso de las Varas de los Hermanos Mayores de 2024 a los actuales, la entrega de la partitura de la marcha procesional "Humilde Rey Coronado" dedicada por su autor, D. Emilio Arroyo Fernández a nuestro amantísimo Titular y la Presentación del cartel HVMILDAD 2025, una bella fotografía de D. Leandro Lara Quero en la que podemos ver el misterio de la Presentación al Pueblo en la oscuridad de nuestra Parroquia.
Queremos agradecer la gran asistencia de fieles durante los días de Triduo, y especialmente a la Eucaristía en la que nuestra Parroquia estaba abarrotada.
¡Que el Señor de la Humildad os bendiga!
29 marzo 2025
28 marzo 2025
INFORMACIÓN ACTO DE JURAMENTO E IMPOSICIÓN MEDALLAS
Comunicamos a aquellos que aun no han confirmado la participación el próximo domingo a las 8'30 de la tarde en la imposición de medallas y juramento de las Reglas, podrán sumarse al listado ya existente hasta las 8'15 en la sacristía de la Iglesia de la Inmaculada Concepción debiendo llevar su medalla.
27 marzo 2025
HOY COMIENZAN LOS CULTOS AL SEÑOR DE LA HUMILDAD
27, 28 de marzo a las 7'30 de la tarde. Y domingo, 30 de marzo a las 8'30 de la tarde.
Iglesia de la Inmaculada Concepción.
26 marzo 2025
CUARESMA: CAMINANDO JUNTOS EN ESPERANZA
ENCUENTRO GRUPO DE ORACIÓN DE MARZO DE 2025
Termina marzo, y volvemos a las plantas del Señor Humilde a compartir el mensaje cuaresmal de nuestro querido Papa Francisco que nos llama a caminar juntos en este tiempo hacía la Pascua.
Ofrecemos esta oración por todos aquellos que deciden no caminar como hermanos, no compartir sus dones, no sentirse comunidad cristiana. Por aquellos que andan perdidos en una soledad, no buscada, sino enfermiza y egoísta. También por la salud de nuestro querido Santo Padre.
Comencemos sin
perder la actitud con la que siempre venimos aquí.
LECTURAS: Lectura Santo Evangelio según San Mateo 7:13-14
Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el
camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es
la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la
encuentran.
Palabra del Señor.
MÚSICA: Déjame Nacer de Nuevo - Athenas | Música Católica para Cuaresma
https://www.youtube.com/watch?v=IgHllDdkTmM
REFLEXIÓN: Cuaresma, caminemos juntos en Esperanza.
En esta cuaresma, enriquecida por la gracia del Año jubilar, deseo ofrecerles algunas reflexiones sobre lo que significa caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria.
Antes que nada, caminar. El lema del Jubileo, “Peregrinos de esperanza”, evoca el largo viaje del pueblo de Israel hacia la tierra prometida, narrado en el libro del Éxodo; el difícil camino desde la esclavitud a la libertad, querido y guiado por el Señor, que ama a su pueblo y siempre le permanece fiel. No podemos recordar el éxodo bíblico sin pensar en tantos hermanos y hermanas que hoy huyen de situaciones de miseria y de violencia, buscando una vida mejor para ellos y sus seres queridos. Surge aquí una primera llamada a la conversión, porque todos somos peregrinos en la vida. Cada uno puede preguntarse: ¿cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad? Sería un buen ejercicio cuaresmal confrontarse con la realidad concreta de algún inmigrante o peregrino, dejando que nos interpele, para descubrir lo que Dios nos pide, para ser mejores caminantes hacia la casa del Padre. Este es un buen “examen” para el viandante.
En segundo lugar, hagamos este viaje juntos. La vocación de la Iglesia es caminar juntos. Los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios. El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos. Caminar juntos significa ser artesanos de unidad, partiendo de la dignidad común de hijos de Dios; significa caminar codo a codo, sin pisotear o dominar al otro, sin albergar envidia o hipocresía, sin dejar que nadie se quede atrás o se sienta excluido. Vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia.
En esta cuaresma, Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades. Preguntémonos ante el Señor si somos capaces de trabajar juntos como obispos, presbíteros, consagrados y laicos, al servicio del Reino de Dios; si tenemos una actitud de acogida, con gestos concretos, hacia las personas que se acercan a nosotros y a cuantos están lejos; si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos.
En tercer lugar, recorramos este camino juntos en la esperanza de una promesa. La esperanza que no defrauda, mensaje central del Jubileo, sea para nosotros el horizonte del camino cuaresmal hacia la victoria pascual. Como nos enseñó el Papa Benedicto XVI «el ser humano necesita un amor incondicionado. Necesita esa certeza que le hace decir: “Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Jesús, nuestro amor y nuestra esperanza, ha resucitado, y vive y reina glorioso. La muerte ha sido transformada en victoria y en esto radica la fe y la esperanza de los cristianos, en la resurrección de Cristo.
Esta es, por tanto, la tercera llamada a la conversión: la de la esperanza, la de la confianza en Dios y en su gran promesa, la vida eterna. Debemos preguntarnos: ¿poseo la convicción de que Dios perdona mis pecados, o me comporto como si pudiera salvarme solo? ¿Anhelo la salvación e invoco la ayuda de Dios para recibirla? ¿Vivo concretamente la esperanza que me ayuda a leer los acontecimientos de la historia y me impulsa al compromiso por la justicia, la fraternidad y el cuidado de la casa común, actuando de manera que nadie quede atrás?
Hermanas y hermanos, gracias al amor de Dios en Jesucristo estamos protegidos por la esperanza que no defrauda. La esperanza es “el ancla del alma”, segura y firme. En ella la Iglesia suplica para que «todos se salven» y espera estar un día en la gloria del cielo unida a Cristo, su esposo. Así se expresaba santa Teresa de Jesús: «Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora. Vela con cuidado, que todo se pasa con brevedad, aunque tu deseo hace lo cierto dudoso, y el tiempo breve largo».
Que la Virgen María, Madre de la Esperanza, interceda por nosotros y nos
acompañe en el camino cuaresmal.
Preguntas reflexión:
- ¿Vivimos la Cuaresma como un camino compartido?
- ¿Nos quedamos solo en las costumbres de este tiempo?
- Como cristianos, ¿Aprovechamos la Cuaresma para encontrarnos con Cristo, para llevar la Esperanza y para compartir lo mejor de nosotros mismos con quién sufre?
- ¿Nos sumimos en tal soberbia que pensamos que podemos salvarnos solos?
- ¿Hacemos una oración verdadera, no vacía o llena de frases repetidas y no interiorizadas?
- ¿Vivimos la Cuaresma como una oportunidad de reinicio, de reseteo, de mirar hacia adentro para saber dar lo mejor a los de fuera?
- ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort?
- ¿Espero siempre en el Señor, en sus tiempos y en sus formas sustentado por la fuerza del Espíritu Santo?
MÚSICA: "En mi Getsemaní" (Más allá de mis
miedos) - Eduardo Meana | Cover by CORO LARALAND
https://www.youtube.com/watch?v=vTDvcmtFKRs
ORACIÓN FINAL: Salmo 27. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿A quién
temeré?
El Señor es la defensa de mi vida, ¿Quién me hará temblar? R/.
Una cosa pido al Señor, eso buscaré:
habitar en la casa del Señor por los días de mi
vida;
gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. R/.
Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad,
respóndeme.
Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu
rostro. R/.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de
la vida.
Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/.






































