27 mayo 2026

¿QUÉ MOTIVA TU SERVICIO: EL DEBER O EL AMOR?

Encuentro del Grupo de Oración. Mayo de 2026


Finaliza mayo, y volvemos a las plantas del Señor Humilde a llenarnos de la paz y el amor de Dios hecho hombre.
Terminó este tiempo de Pascua y fiestas dedicadas a María. en muchas de sus advocaciones como nuestra querida Divina Pastora o Fátima. Celebramos además la Ascensión del Señor, Pentecostés y el último día de mes, la Santísima Trinidad.

Por ello, hoy, reflexionaremos sobre si estamos al servicio por deber o por amor.

Ofrecemos este encuentro por todos aquellos que, como María, entienden el servicio desde el amor. Por todos los que con sus actos lleva ese amor de Cristo a los más necesitados. Por todos los que, movidos por el Espíritu se entregan, sin reserva, a la causa de Dios.
Comencemos sin perder la actitud con la que siempre venimos aquí.

MÚSICA: ¿Para quién soy yo? - Hakuna Group Music
https://www.youtube.com/watch?v=JhTBWuteq7g&list=RDJhTBWuteq7g&start_radio=1

LECTURA: Santo Evangelio según San Marcos 10, 32-45

En aquel tiempo, los discípulos estaban subiendo por el camino hacia Jerusalén y Jesús iba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que lo seguían tenían miedo. Él tomó aparte otra vez a los Doce y empezó a decirles lo que le iba a suceder:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará».

Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir».

Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?».

Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
Contestaron: «Podemos».

Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.

Jesús, llamándolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».

Palabra de Dios.

REFLEXIÓN: ¿Qué motiva tu servicio: el deber o el amor?

Hay una gran diferencia entre hacer algo porque debemos y hacerlo porque amamos.

En el contexto de la fe cristiana, esta diferencia no es menor. De hecho, puede transformar completamente la manera en que vivimos, nos relacionamos y servimos.

Muchos creyentes están activos en sus iglesias: enseñan, preparan alimentos, lideran grupos, dan consejería, visitan a los enfermos, coordinan eventos… y podríamos seguir. Pero surge una pregunta profunda y necesaria: ¿Qué hay detrás de ese servicio? ¿Es el deber… o el amor?

El ejemplo de Jesús: amor en acción.
Jesús no vino a ser servido, sino a servir. Lo hizo con una actitud constante de amor y compasión.

No fue motivado por la presión externa, ni por la expectativa religiosa. Lo movía el amor del Padre y su profunda misericordia por los perdidos, los quebrantados y los olvidados.

Un claro ejemplo de esto fue cuando lavó los pies de sus discípulos. En una cultura donde esa tarea era reservada para los siervos, Jesús, el Maestro y Señor, tomó una toalla y el agua, y lavó cada par de pies con humildad. Lo hizo incluso sabiendo que uno de ellos lo traicionaría, otro lo negaría, y que todos lo abandonarían en las próximas horas.

¿Por qué lo hizo? Porque los amaba. Y quería enseñarles a hacer lo mismo.

El servicio que nace del deber.
No está mal sentir responsabilidad por nuestras tareas. El compromiso y la constancia son buenas virtudes. Sin embargo, si el servicio se vuelve una carga, una rutina vacía, o una forma de buscar aprobación humana, algo esencial se pierde.
Cuando servimos solo por obligación:
- Nos agotamos con facilidad.
- Perdemos la alegría y el propósito.
- Nos comparamos con otros o los juzgamos
-Buscamos reconocimiento en lugar de transformación.

El deber puede sostenernos por un tiempo, pero sólo el amor puede hacerlo a largo plazo.

Servir con amor es más que hacer cosas “por amor”. Es una actitud interna que se refleja externamente. Es mirar a la persona y no solo a la tarea. Es ver a Jesús en el otro.

El servicio con amor:
- Escucha con paciencia. No interrumpe, no apura, no minimiza.
- Cuida sin esperar nada a cambio. No se mide en recompensas ni elogios.
- Actúa con compasión. No desde la lástima, sino desde una identificación real con el otro.
- Persevera en secreto. No necesita ser visto ni aplaudido.
- Fluye desde la libertad. No se basa en el deber religioso, sino en una respuesta de gratitud.

Amar sirviendo, servir amando.
El amor no es solo un sentimiento, es una decisión que toma forma práctica. Y el servicio cristiano es una de las expresiones más visibles de ese amor. Cuando servimos a otros, reflejamos el carácter de Cristo.

Jesús dijo: “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.” Juan 13:35.

Y el apóstol Pablo nos recuerda que incluso si hiciéramos obras impresionantes, pero sin amor, “nada somos” (1 Corintios 13).

La libertad que sirve.
En Gálatas 5:13, Pablo hace una afirmación poderosa: hemos sido llamados a libertad. Pero esa libertad no es para vivir como queramos, sino para servirnos unos a otros con amor.

Es decir, el verdadero ejercicio de esta libertad no es el individualismo, sino la entrega. Servir con amor no nos esclaviza, nos libera. Nos libera del egoísmo, del orgullo, de la autosuficiencia. Nos abre a una vida de propósito, conexión y gozo profundo.

Reflexión:
- ¿Qué motiva tu servicio?
- ¿Estás sirviendo desde la plenitud o desde el desgaste?
- ¿Tu servicio refleja a Cristo o solo cumple una tarea?
- ¿A quién estás mirando cuando sirves? ¿A Dios, a los demás o a ti mismo?

¿Cómo cultivar un corazón que sirve con amor? Algunas prácticas que pueden ayudarte a renovar tu motivación:

- Vuelve a tu primer amor. Recuerda por qué comenzaste. Vuelve a la cruz.‍
- Ora por quienes sirves. La oración transforma tu mirada.
‍- Busca comunidad. Comparte tu carga y celebra el servicio con otros.
- Renueva tus fuerzas. El descanso también es obediencia.
- Pide ayuda. No estás llamado a cargar todo solo.
- Celebra los frutos. Agradece cada historia, cada vida tocada, por pequeña que parezca.

Refleja el corazón del Padre.
Servir con amor no siempre será fácil, pero siempre será significativo. Cada acto de servicio –un saludo, una visita, una oración, un consejo, una comida, una sonrisa– puede ser una ventana al amor de Dios para alguien más.

Jesús no vino a cumplir una lista. Vino a entregar su vida por amor. Y nos llama a hacer lo mismo. Que cada cosa que hagamos, por pequeña que sea, refleje el corazón del Padre.

MÚSICA: La Fe de María. Ítala Rodríguez.
https://www.youtube.com/watch?v=RBQJeG84nbo&list=RDRBQJeG84nbo&start_radio=1

ORACIÓN FINAL: Oración a María, mujer de servicio.
Santísima Virgen María, Madre nuestra y modelo de entrega total, tú que respondiste con un "sí" generoso y valiente a la voluntad de Dios, enséñanos a servir con el corazón.

Tú, que dejaste la comodidad de tu hogar para asistir a tu prima Isabel, y que estuviste siempre atenta a las necesidades de los demás, ayúdanos a ser instrumentos de paz y amor en nuestro entorno. Danos un corazón humilde y dispuesto, capaz de ver el rostro de tu Hijo Jesús en cada persona que necesita ayuda. Que nuestras manos siempre estén listas para servir y nuestras palabras para consolar. Enséñanos a poner nuestros dones al servicio del Reino de los Cielos con alegría, sencillez y sin esperar nada a cambio.

Madre buena, que tu ejemplo guíe nuestros pasos para que, al igual que tú, seamos mujeres y hombres que viven para amar y servir a Dios en nuestros hermanos. Amén.
PADRE NUESTRO/AVE MARÍA/ GLORIA

26 mayo 2026

25 mayo 2026

LA MEDALLA DEL ROCÍO QUE LA HUMILDAD LLEVA EN SU PASO CADA MIÉRCOLES SANTO

 

Hay historias dentro de la vida de Hermandad que muchos desconocen. Cuando falleció nuestro querido Eliseo, hace ya casi 18 años, su mujer, Margarita, trajo su medalla del Rocío de la Hermandad de Trigueros (lugar donde nació) para que el Señor la llevase en la Estación de Penitencia. Cada año, se coloca en uno de los brazos del candelabro arbóreo delantero, derecho junto al rosario y al lazo de luto por los que ya gozan de la Mirada Dulce de Jesús. Hoy, lunes de Pentecostés, el día del Rocío, ponemos en las manos de la Virgen, de la Blanca Paloma a cuantos creyeron y trasladaron sus devociones cristianas a su hijos y nietos. Un beso al cielo, un padre nuestro por todos ellos, especialmente por Eliseo. 

¡Viva el Rocío! ¡Y viva la Madre de Dios! 

23 mayo 2026

22 mayo 2026

18 mayo 2026

17 mayo 2026

15 mayo 2026

14 mayo 2026

LISTADO DE ASIGNACIÓN III HUCHAS HVMILITAS

A través de RR.SS. de la Hermandad se informará del reparto y se procederá a la entrega de las mismas antes del periodo de ahorro que comenzará en la semana del 6 de Julio de 2026. De nuevo, mil gracias a todos por vuestra colaboración.

12 mayo 2026

¡COMPLETADAS LAS 100 HUCHAS! ¡MIL GRACIAS A TODOS!

En breve se publicará la relación de personas con la numeración correspondiente.

11 mayo 2026

SALEN LAS HUCHAS PARA AFRONTAR LA 2º FASE DE LOS CANDELABROS ARBÓREOS

Aunque son ya dos las ediciones en las que se han puesto en marcha las conocidas "huchas", la hermandad vuelve a sacar una nueva edición con la intención de obtener fondos para la segunda fase de los candelabros arbóreos, que si Dios quiere veremos en la Semana Santa 2027.
El funcionamiento es el mismo que en otras ocasiones y está descrito en cada una de las huchas. Aun así, estas son las pautas a seguir por los interesados:
- Podrán solicitarse a través de las Redes Sociales de la Hermandad, Miembros de la Junta de Gobierno y Hermanos Costaleros.
- A través de las RR.SS. se informará del listado de participantes una vez completado el mismo.
- Se harán llegar al particular antes del comienzo del periodo de ahorro.
- Las huchas están enumeradas del 00 al 99.
- Se depositarán 2 euros semanales y se tachará el recuadro correspondiente para poder llevar así las aportaciones al día.
- Al final del periodo establecido de 30 semanas, la hucha deberá tener el importe total de 60 euros..
- Serán recogidas durante las semanas siguientes a la finalización del periodo de ahorro, antes del sorteo.
- El número ganador será el correspondiente a las DOS ÚLTIMAS CIFRAS del SORTEO DE LA ONCE del 10 de Febrero de 2027 (Miércoles de Ceniza).
- PREMIOS: 1000 Euros al nº agraciado en el sorteo y dos premios de 250€ al nº anterior y posterior.
- En el caso de no ser entregada alguna hucha, el número de dicha hucha no entrará en el sorteo y si por suerte tocara ese número, se volvería a realizar otro sorteo de manera que los premios queden entregados.
Muchas gracias a todos y esperamos tener la respuesta que siempre tenemos de vosotros ¡Suerte!

10 mayo 2026

04 mayo 2026

¿QUÉ ES LA TAU FRANCISCANA?

Inmersos en el 8 Centenario de la Pascua de San Francisco, hoy hablamos de uno de los signos más representativos de la espiritualidad de San Francisco de Asís y de toda la familia franciscana: la TAU.

Su forma corresponde a la última letra del alfabeto hebreo (Tav), que se dibuja como una especie de “T”.
Es un símbolo sencillo, pero profundamente espiritual. Para San Francisco de Asís, la Tau representaba el sello de los elegidos por Dios, inspirado en la Biblia (cf. Ezequiel 9,4), donde se marca a quienes permanecen fieles. Francisco la adoptó como su firma personal y como un signo de bendición, conversión y compromiso con el Evangelio.

¿Qué significa para la Orden Franciscana?
Dentro de la espiritualidad franciscana, la Tau expresa:
- Conversión constante: un llamado a cambiar el corazón y volver a Dios.
- Humildad y sencillez: valores centrales del carisma franciscano.
- Entrega y servicio: vivir como Cristo, especialmente entre los pobres.
- Salvación y protección: signo de quienes buscan vivir según la voluntad de Dios.

Cruz de Cristo: recuerda la cruz, pero desde la mirada de amor, paz y esperanza. Para la familia franciscana (frailes, religiosas y laicos), la Tau es más que un adorno: es un compromiso de vida.

¿Quiénes pueden usar la Tau?
- Los miembros de la familia franciscana: frailes, hermanas y laicos de la Orden Franciscana Seglar.
- Personas que, aun sin pertenecer formalmente, sienten una afinidad espiritual con el carisma franciscano.
- Fieles que desean llevar un signo de fe, siempre con respeto a su significado.

¿Qué implica llevarla?
Eso sí, llevar la Tau implica más que usarla como accesorio: es un llamado a vivir el Evangelio con el espíritu de San Francisco de Asís: en paz, humildad y amor a toda la creación.

¡Paz y bien!

03 mayo 2026

30 abril 2026

A LA DIVINA PASTORA…

Hoy es un día especial para cuantos vieron y vimos crecer nuestra fe en el redil de la Divina Pastora. También para los que se han identificado con una visión sencilla y humilde de la Madre de Dios y del espíritu de San Francisco.

Quiero cantarte, dulce Pastora,
quiero mostrarte cuánto es mi amor.
Bella Pastora, tuya es mi vida.
Recibe, Madre, mi corazón.
Y en cambio, Virgen, guárdame
siempre en tu redil de amores
y al morir ven por mí.
Llévame al cielo, tierna Pastora,
llévame, Madre, cerca de ti.
¡Al cielo, al cielo, al cielo, sí!
¡Al cielo, Madre, cerca de ti!

29 abril 2026

"VENID A MÍ LOS QUE ESTÁIS CANSADOS Y AGOBIADOS"

Encuentro del Grupo de Oración. Abril 2026.


Termina abril, y volvemos a las plantas del Señor Humilde a llenarnos de la paz y el amor de Dios hecho hombre.
Avanza este tiempo de Pascua y hoy tomaremos la reflexión del Evangelio de este mismo día del Padre Fernando Vela López, para mirar a Cristo; modelo de entrega, de oración y de amor infinito.

Ofrecemos este encuentro por todos aquellos que están cansados y agobiados, que se sienten derrotados, para que encuentren en Cristo esa luz que les ilumine en los momentos difíciles de la vida.

Comencemos sin perder la actitud con la que siempre venimos aquí.

MÚSICA: Quiero alabarte.
https://www.youtube.com/results?search_query=quiero+alabarte+mas+y+mas+aun

LECTURA: Santo Evangelio según San Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera». Palabra de Dios.

REFLEXIÓN: “Te alabo, Padre, porque revelaste estas cosas a los sencillos”
Jesús fue exquisitamente discreto sobre lo que acontecía en su oración. Sin embargo, de cuando en cuando, ora en voz alta, convirtiendo así su experiencia de Dios en educación de la fe de sus oyentes. Esta de hoy es una de esas ocasiones. Y les educa, y nos educa, en dos asuntos bien importantes: la revelación a los sencillos y el descanso necesario para vivir con dignidad.

El Dios de Jesús no se revela en los más elevados conceptos de los sabios de este mundo. Está más cerca de aquel “sólo sé que no sé nada”, atribuido a Sócrates, que a la altivez de quienes se sentaban en la cátedra de Moisés.

En la práctica de su ministerio, Jesús se encontró con la resistencia de los escribas y fariseos a recibir su mensaje. Dos grupos que, a lo largo del tiempo, han representado a quienes erigen su saber, y en ocasiones su pretenciosa ignorancia, en el criterio supremo para establecer lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, lo procedente y lo inaceptable. ¡Hay tanta realidad que sobrepasa a la ciencia!

Pero también se encontró Jesús con personas sencillas que abrían su corazón a los destellos de verdad que les llegaban de la vida, de los otros y del mismo Dios.

Jesús alaba al Padre porque derrama su sabiduría justamente en esas personas sencillas, no pagadas de sí mismas, que saben y saborean la vida con actitudes humanas y evangélicas: “calma, mansedumbre, suavidad, humildad, sencillez, inocencia, candidez, benevolencia, disponibilidad…” (Papa Francisco).

Por otro lado, Jesús se ofrece como referencia de descanso. No es un descanso descomprometido (¿tentación de parte de la religiosidad actual?) que ignore los conflictos que vivimos como personas y sociedades, las ansiedades que agitan al desarrollo que se nos va quedando viejo, o las incertidumbres que acompañan a las grietas humanas de un saber que nos había prometido toda suerte de venturas.

Es un descanso que abraza esas heridas de nuestro tiempo, desde la mansedumbre y la humildad de corazón. Dos profundas actitudes que llevan a Jesús a compartir los agobios de sus contemporáneos. Que nos llevan a compartir hoy los agobios de nuestros contemporáneos.

El evangelio nos orienta en los meandros de la vida, nos ayuda a situarnos en las circunstancias de nuestro tiempo, nos impulsa a servir a quienes nos rodean, y a confiar en un Dios al que sabemos siempre de nuestro lado.
Reflexión:
- ¿Cómo logras equilibrar el deseo de vivir en el amor con la experiencia del pecado?
- ¿Qué quiere decir en tu vida que Dios revela sus proyectos a los pequeños?
- ¿Tienes experiencia de que la confianza en Jesús y su evangelio, te ayudan a descansar de los agobios de la vida?
- ¿Conoces y vives verdaderamente la misericordia de Dios?
- ¿Cargas con tu cruz mirando a Jesús; modelo de mansedumbre en la oscuridad?
- ¿Confías, te rindes a Cristo sabiendo que nos espera cansados y agobiados?
- ¿Cómo Jesús, eres manso y humilde corazón?

MÚSICA: Alza la Mirada | Himno Oficial Visita del Papa León XIV a España.
https://www.youtube.com/watch?v=aAPGJxp4dUA&list=RDaAPGJxp4dUA&start_radio=1

ORACIÓN FINAL: Oración por los cansados y agobiados.
"Señor Jesús, hoy me acerco a ti reconociendo que estoy cansado y agobiado. Vengo ante ti porque tú prometiste: 'Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo les daré alivio'.

Te entrego mis cargas: esta ansiedad que me supera, las preocupaciones económicas, la fatiga física y el desgaste emocional de mis rutinas. Reconozco que no puedo con todo solo.

Tomo tu yugo, que es suave, y aprendo de ti, que eres manso y humilde de corazón. Te pido que traigas descanso a mi alma, sanidad a mis heridas y paz a mi mente.

Llena mis vacíos con tu Espíritu Santo, renueva mis fuerzas y hazme descansar en tu soberanía. Confío en que tu amor me sostiene y me da esperanza.
Amén."
PADRE NUESTRO/AVE MARÍA/ GLORIA.